• SATÉLITES ARTIFICIALES Y COMUNICACIONES VÍA SATÉLITE
Un satélite artificial, es cualquiera de los objetos puestos en órbita alrededor de la Tierra con gran variedad de fines, científicos, tecnológicos y militares. El primer satélite artificial, el Sputnik 1, fue lanzado por la Unión Soviética el 4 de octubre de 1957. El primer satélite de Estados Unidos fue el Explorer 1, lanzado el 31 de enero de 1958, y resultó útil para el descubrimiento de los cinturones de radiación de la Tierra.
Las comunicaciones vía satélite, son cualquier tipo de comunicación cuyo soporte es una nave espacial en órbita terrestre, capaz de cubrir grandes distancias mediante la reflexión o repetición de señales de radiofrecuencia.
Los primeros satélites de comunicación estaban diseñados para funcionar en modo pasivo. En vez de transmitir las señales de radio de una forma activa, se limitaban a reflejar las emitidas desde las estaciones terrestres. Las señales se enviaban en todas las direcciones para que pudieran captarse en cualquier punto del mundo. El Echo1, lanzado por los Estados Unidos en 1960, era un globo de plástico aluminizado de 30m de diámetro. El Echo2, que se lanzó en 1964, tenía 41m de diámetro. La capacidad de estos sistemas se veía seriamente limitada por la necesidad de utilizar emisoras muy potentes y enormes antenas.
Las comunicaciones actuales vía satélite únicamente utilizan sistemas activos, en los que cada satélite artificial lleva su propio equipo de recepción y emisión. Score, lanzado por Estados Unidos en 1958, fue el primer satélite activo de comunicaciones y uno de los primeros adelantos significativos en la exploración del espacio (véase Astronáutica). Iba equipado con una grabadora de cinta que almacenaba los mensajes recibidos al pasar sobre una estación emisora terrestre, para volverlos a retransmitir al sobrevolar una estación 14receptora. El Telstar 1, lanzado por la American Telephone and Telegraph Company en 1962, hizo posible la transmisión directa de televisión entre Estados Unidos, Europa y Japón y era capaz de repetir varios cientos de
canales de voz. Lanzado con una órbita elíptica de 45° respecto del plano ecuatorial, Telstar sólo podía repetir señales entre dos estaciones terrestres durante el breve espacio de tiempo durante cada revolución en el que ambas estaciones estuvieran visibles.
Actualmente hay cientos de satélites activos de comunicaciones en órbita. Reciben las señales de una estación terrestre, las amplifican y las retransmiten con una frecuencia distinta a otra estación. Cada banda de frecuencias utilizada, de un ancho de 500MHz, se divide en canales repetidores de diferentes anchos de banda (ubicados en 6GHz para las transmisiones ascendentes y en 4GHz para las descendentes). También se utiliza mucho la banda de 14GHz (ascendente) y 11 o 12GHz (descendente), sobre todo en el caso de las estaciones
fijas (no móviles). En el caso de las estaciones pequeñas móviles (barcos, vehículos y aviones) se utiliza una banda de 80MHz de anchura en los 1,5GHz (ascendente y descendente). Las baterías solares montadas en los grandes paneles de los satélites proporcionan la energía necesaria para la recepción y la transmisión.
Los países del pacto andino (Venezuela, Colombia, Ecuador y Perú) en respuesta a la creciente demanda de comunicaciones satelitales, formaron una compañía multinacional llamada Andesat S.A., que comenzó a operar desde finales de 1997, con la participación de 47 empresas de estos países. Su objetivo es poner en órbita un satélite de comunicaciones para el pacto andino en el 2001 para proveer servicios a los países mencionados anteriormente, entre los que se cuentan los de comunicaciones, transmisión de datos, bíper internacional, telefonía inalámbrica internacional y hasta transferencias bancarias, todo esto en aras de lograr una integración más grande entre estos países y de satisfacer las crecientes necesidades de las personas de estos países. Este nuevo sistema de comunicación satelital, permitiría a personas en lugares alejados de casi cualquier tipo de civilización, como en la selva amazónica, estar más enterados de lo que sucede en todo el mundo, para que no estén desconectados de éste y hagan valer su derecho a la comunicación.